Un collar luminoso y delicado, trabajado a mano con perlas irregulares blancas, piedras de cuarzo y pequeñas cuentas perladas nacaradas. Los detalles metálicos en plateado envejecido sostienen dijes marinos —caracola, caracol, caballito de mar y amonita— que añaden un toque sutil y elegante de movimiento. La paleta se mantiene en blancos suaves y plateados fríos, creando una pieza limpia, fresca y serena. Ideal para quienes buscan un accesorio único con una estética marina refinada. Pieza única, hecha a mano.